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No solo es el tren: el crónico retroceso de las infraestructuras en Extremadura

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No solo es el tren: el crónico retroceso de las infraestructuras en Extremadura

El Gobierno de Rajoy recortó el gasto en trenes y carreteras en la región un 59%.

El tren extremeño de alta velocidad será una realidad en 2025. O no. Esta es la nueva promesa a la que se aferra la Junta de Extremadura. Lejos queda el 27 de julio del año 2000. Aquel jueves, el expresidente Aznar anunció el AVE Madrid-Lisboa. Tres presidentes de Gobierno, dos autonómicos y siete ministros de Fomento han pasado por la política desde entonces. 19 años después, Portugal ni se plantea construir las vías. El problema endémico de este ferrocarril radica en la falta de inversión en las vías convencionales y el retraso en la ejecución del gasto en la línea de alta velocidad. Según un informe interno al que ha tenido acceso este periódico, durante el Gobierno de Rajoy se recortó el gasto en trenes y carreteras en la región un 59%.

El proyecto de la alta velocidad extremeña se divide en tres tramos: Madrid-Oropesa, Oropesa-Plasencia y Plasencia-Badajoz. Se presupuestó en 3.350 millones. Zapatero dijo que estaría listo en 2010. Rajoy, que en 2015. La realidad es que el primer recorrido se encuentra en estudio; del segundo solo se ha ejecutado un 18%: 154 millones de los 823 presupuestados. Y del tercero, el más avanzado, el 75,6%; 1.065,6 de los 1.407 estimados.

Extremadura es la 15ª economía de España. Su millón de habitantes aporta al PIB español un promedio del 1,6% desde el 2008. La región ha recibido 2,76 euros de media de cada 100 que el Estado ha destinado al total de las infraestructuras autonómicas.

En 2017, con la mejora de la economía, Rajoy redujo la inversión en la red convencional en más del 80% del presupuesto previsto. Hasta mayo de 2018 solo se había ejecutado el 7,5% de las inversiones pronosticadas en las líneas. Algunos de los incumplimientos más destacables son el montaje de vía entre Plasencia y Cáceres previsto hace dos años y que nunca se llegó a licitar o el estudio informativo entre Madrid y Oropesa, en el que caducó la declaración de impacto ambiental formulada: documento imprescindible para su construcción.

Con la llegada del nuevo Gobierno se ha instalado un punto de asistencia técnica de trenes en Badajoz y se han sustituido cinco de los 11 ferrocarriles que circulan por los 725 kilómetros de vías extremeñas. Los modelos de tren de media distancia 598—de más de 15 años antigüedad y con mayor número de incidencias—, por los 599, más nuevos y con mejores prestaciones.“Si desde enero de 2018 se venía produciendo una incidencia cada 2.000 kilómetros, en diciembre se produce cada 6.000”, aseguran en Renfe, que garantizan que antes de mayo se sustituirán los seis trenes de la serie 598 restantes.

El Talgo Madrid-Badajoz volvió a circular en marzo de 2018 tras ocho años en los que solo cubrían este recorrido trenes de media distancia con muchas paradas intermedias. Circula una vez al día por sentido y sin parar en Plasencia, con lo que el norte de la región se ve privado del tren más rápido.

La Consejería de Transportes cree que a finales de este año los viajeros notarán un pequeño avance. El servicio se recortará en 30 minutos gracias a la finalización del tramo Plasencia-Badajoz. Los extremeños tendrán que esperar al menos seis años más para subirse a la alta velocidad y ver reducido el tiempo del trayecto a tres horas. Hoy se tardan cinco y media con una tarifa de 52 euros por billete, si llega puntual. El AVE Madrid-Valencia tiene un coste de 57,75.

La inversión en la conservación de sus carreteras cayó un 57% entre 2012 y 2017 con respecto a 2008 y 2011, según el informe. La N-435 (Badajoz-Huelva) y la N-432 (Badajoz-Granada) concentran dos de los tramos con mayor riesgo de accidente del país.

La autovía de Cáceres-Badajoz es otra demanda histórica. Las dos provincias de la región—a 92 kilómetros de distancia—siguen sin estar enlazadas, pese a ser un compromiso recogido en todos los planes de infraestructuras regionales y una promesa del PP y PSOE—los dos partidos que han gobernado la comunidad—en campañas electorales.

Los empresarios también sueñan con la autovía del Guadiana, que conectaría a Extremadura con la Comunidad Valenciana a través de Castilla La Mancha. Hoy por el campo extremeño atraviesan dos autovías estatales: la Ruta de la Plata Sevilla-Gijón (A-66) y la del Suroeste, Madrid-Badajoz (A-5).

La conexión aérea se centra en el aeropuerto de Badajoz. Lejos queda el famoso “aeropuerto internacional de Extremadura” que se proyectó en una zona de pastizales a 17 kilómetros de Cáceres en 2008. “No es un fin”, dijo por entonces el presidente Vara, “sino un medio para lograr que nos planteemos cuestiones como duplicar el número de turistas”. El estudio de viabilidad contemplaba 1,1 millones de viajeros en 2020, de los cuales 758.000 serían extranjeros. La fecha de inauguración estaba prevista para 2012. Hoy está descartado.

La base aérea de la región se comparte con el Ejército en Talavera la Real, a 20 kilómetros de la capital pacense. Este aeropuerto solo tiene a Madrid y Barcelona como destinos. El billete cuesta entre 90 y 110 euros por trayecto, gracias a un acuerdo firmado por la Junta y la aerolínea AirNostrum el pasado noviembre. El coste anual es de 3,5 millones de euros hasta 2021. El aeropuerto tuvo 6.918 pasajeros en el mes de noviembre; el doble que en el mismo mes de 2017.

 

Fuente: El País

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